La Cruz de Cristo
Congregación Evangélica Luterana
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El Arte Musical en la Misión

Martín Lutero:
"La música gobierna al mundo, endulza las costumbres, consuela al hombre en la aflicción. Es hija del cielo. Es el más bello y el más glorioso don de Dios. Es una disciplina; es una educadora; hace a las gentes más dulces, más amables, más morales, más razonables ... La Música es un maravilloso don de Dios y próximo a la Teología. No renunciaría a mis escasos conocimientos musicales, salvo por razones de fuerza mayor...la juventud debería ser enseñada en el arte de la Música...ya que hace a la gente más habilidosa...Ciertamente me gustaría alabar la Música con todo mi corazón, como el excelente don de Dios que es y recomendárselo a todos...".

La Iglesia Luterana historicamente ha jerarquizado el arte musical como un medio importante para las relaciones humanas y para el diálogo con Dios.
Y en estos tiempos, donde existen carencias en estas áreas, nos invita a rescatar su fe y arte, para que podamos ser protagonistas en el compartir del proceso creativo.
El propio impulsor de la Reforma, Lutero, fomentó el papel de la música en los actos litúrgicos dando lugar a una creación específica coral, para órgano y para el canto de los fieles, que en la misa romana estaban obligados a permanecer mudos. Para que éstos entendieran lo que cantaban, inventó sencillos himnos en lengua vernácula (alemán, en su caso) que se conocen como «corales». 
La mayoría de las cantatas de Bach empiezan con un coro introductorio, muchas veces sobre uno de esos corales luteranos, al que siguen solistas vocales que interpretan arias, ariosos y recitativos, con acompañamiento o no del coro y de la orquesta, completa o por secciones. La segunda parte de la obra se abre en ocasiones con un movimiento instrumental; el coro pone el punto final repitiendo el himno del inicio, cuyas palabras resumen el tema devocional de toda la cantata. 
Las piezas sacras de Bach no pueden, pues, considerarse en modo alguno obras de concierto sino auténticos sermones musicales, y no cabe hablar de «estreno» sino sólo de la fecha en que los fieles tuvieron la suerte de poder escucharlas por primera vez.

 

J. L. Velazco: "Martín Lutero devuelve el canto y la música al pueblo en el culto público". (Revista El Faro. Septiembre-Octubre 1994. pp.132-133. México).
Martin Lutero, reformador alemán de la Iglesia del siglo XVI, a través de su testimonio, ministerio y obras escritas en el campo de la teología, dejó una rica herencia a los cristianos de todos los tiempos. Tales cosas como
1) el redescubrimiento de la fe evangélica, bíblicamente hablando;
2) el re-descubrimiento de las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento como base de la doctrina y vida cristiana;
3) el re-descubrmiento del perdón y la salvación por la Gracia o favor de Dios
4) la lectura y estudio de la Biblia en lengua vernácula y juntamente con este aspecto
5) el derecho de interpretar la Biblia aun por las personas más sencillas;
6) la afirmación de la libertad de conciencia, la cual está sometida únicamente a la Palabra de Dios.
Pero además de todo lo anterior, en el campo de la himnología y la liturgia, Lutero dejó otra rica herencia: el uso de la música en toda su amplitud en la liturgia y el canto de himnos, en el culto público o congregacional.
El historiador luterano, Martin E. Marty, al preguntarle en qué sentido Martín Lutero era un modelo de inspiración, dijo, que en primer lugar, lo era en el campo de la música y aseveró diciendo: "En las iglesias protestantes tomamos por sentado nuestra tradición del canto (congregacional). Nos olvidamos que únicamente los sacerdotes y monjes eran los que cantaban. Pero debido a Lutero, el canto hizo erupción en el pueblo y muchos compositores fueron inspirados..." se entiende que fueron inspirados a escribir nueva música para la Iglesia. Marty agregó a su comentario diciendo que Martín Lutero alguna vez había dicho que la música "le seguía en importancia a la teología" y que era probable que le gustara más la música que la teología.
Martín Lutero era un músico muy completo. Cantaba (tenor), tocaba el laúd, la flauta, componía música y escribía himnos. Muchas veces después de cenar reunía a su familia y amigos y cantaban cantos gregorianos y composiciones polifónicas. Lutero estaba familiarizado con algunos de los compositores más sobresalientes de su tiempo. El creía firmemente que los cristianos deberían alabar a Dios ambos con las palabras y con la música. Decía que la música es un vehículo excelente para la comunicacion de la Palabra de Dios y le gustaba citar ejemplos bíblicos tales como el Cántico de Moisés después de haber cruzdo el Mar Rojo con todo el pueblo hebreo, al ser liberados de la esclavitud en Egipto...
... agregaba, "no deberíamos ordenar jóvenes a menos que estén bien entrenados en la música". Por esta conviccion personal hizo un llamado a poetas y músicos para componer himnos y producir música y liturgias, que fielmente proclamaran el Evangelio. Su consejo a tales personas era que escribieran con palabras sencillas y comunes, preservando la enseñanza pura de la Palabra de Dios. Aconsejaba además que los himnos se mantuvieran tan cerca de los Salmos como fuera posible.
... (Lutero) produjo más de 20 himnos entre 1523 y 1524. En enero de 1524 publicó, por primera vez, una pequeña colección de himnos titulado "Himnario de los Ocho" por contener únicamente ocho cantos. En el verano del mismo año y bajo su dirección apareció un himnario para coros. De los 38 himnos con nota, 24 eran suyos.
Después de esa fecha, en seguida se extendió la costumbre de cantar himnos en el culto público. Muchas ediciones de los himnos de Lutero aparecieron por todas partes. Lo único que Lutero pedía era que no trataran de cambiar la letra ni la música. También las familias empezaron a utilizar los himnos en sus devocionales vespertinos. Muchos de los himnos de Lutero están basados en los Salmos. El himno más conocido de Lutero se inspiró precisamente en el Salmo 46 cuyo primer verso dice: "Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones..." (...).
A pesar de que Lutero quería mantener el uso del latín en la liturgia, él decía que el pueblo necesitaba oir y cantar la Palabra de Dios en su propia lengua. Así Lutero transformó el culto público, familiar y privado en una experiencia gozosa de adoración a Dios, por medio de Jesucristo, la música y el canto congregacional, con himnos que cantan la gloria de Dios por sus grandes actos de liberación y salvación a través de la historia de la Humanidad. Después de cientos de años en que el canto era solamente el privilegio de los sacerdotes, los monjes y los coros especializados, Lutero devolvió la música y el canto congregacional a la Iglesia Universal, para la gloria de Dios.

 

El himno de Lutero, fue traducido por un pastor español llamado J.B. Cabrera, probablemente directamente del idioma alemán.
Este himno no lo escribió, como generalmente se cree, cuando tuvo que confrontar la Dieta de Worms en 1521 frente al Emperador Carlos V, los príncipes de la Iglesia Romana y los príncipes alemanes, sino hasta 1527. Este fue un año muy difícil para Lutero y su familia. Lutero atravesaba por una crisis de enfermedad y depresión profunda que duró varios meses, además de la plaga que apareción en Wittenberg en agosto de ese año. Muchas familias del pueblo huyeron a otras partes más salubres. Lutero y su esposa, Catherine, sin embargo, pensaron que era su deber quedarse allí para ayudar a los enfermos. Su casa que era un antiguo monasterio la convirtieron prácticamente en un hospital a pesar de que su esposa estaba encinta y uno de sus hijos enfermo. Ese año vieron morir a muchos amigos muy queridos.
Al recordar que en 1527 se cumplían diez años desde que había clavado sus famosas Tesis sobre la puerta principal de un templo en Wittenberg contra el abuso de las indulgencias principalmente, y recordar sus sufrimientos, luchas y batallas de carácter espiritual, teológico y aún político, Lutero decía que lo único que le había servido de sostén era la Palabra de Dios: "El único confortamiento contra la furia de Satanás, es que tenemos la Palabra de Dios, para salvar las almas de los creyentes". Este pensamiento se plasmó en el himno por el cual ha sido más conocido a través del tiempo y de todo el mundo, "Castillo Fuerte es Nuestro Dios".

 

 

 

 


Facsímil Cantata 76
Die Himmel erzählen die Ehre Gottes (2nd Sunday after Trinity)

Algunos compositores luteranos:
Johann Walter (1496-1570)
Georg Rhau (1488-1548)
Arnold von Bruck (c.1500-1554)
Thomas Stolzer (c.1480-85-1526)
Balthasar Resinarius (c.1485-1544)
Ludwig Senfl (c.1486-1543)
Sixtus Dietrich (c.1493-1548)
Kaspar Othmayr (1515-1553)
Jobst von Brandt (1517-1570)
Leonard Schroeter (c.1532-c.1601)
Jacob Meiland (1542-1577)
Joachim a Burck (1546-1610)
Rogier Michael (c.1552-1619)
Gallus Dressler (1553-c.1580-'90)
Leonard Lechner (c.1553-1606)
Johannes Eccard (1553-1611).
Bartholomaeus Gesius (c.1555-1613)
Seth Calvisius (1556-1615)
Hieronymous Praetorius (1560-1629)
Hans Leo Hassler (1564-1612)
Michael Praetorius (1571-1621)
Heinrich Schütz (1585-1672)
Johann Hermann Schein (1586-1630)
Samuel Scheidt (1587-1654)
Christoph Bach (1613 - 1661)
Dietrich Buxtehude (1637-1707)
Johann Ambrosius Bach (1645 - 1695)
Johann Christoph Bach (1671-1721)
Georg Philipp Telemann (1681-1767)
Johann Sebastian Bach (1685-1750)
Georg Friedrich Händel (1685 - 1759)
Carl Philipp Emanuel Bach (1714-1788)
Wilhelm Friedmann Bach (1710-1784)
Johann Altnikol (1720-1759)
Johann Adam Hiller (1728-1804)
Carl Heinrich Graun (1704-1759)
Gottfried Homilius (1714-1785)
Johann Friedrich Doles (1715-1797)
Johann Christoph Friedrich Bach (1732 - 1795)
Johann Christian Bach (1735 -1782)
Samuel Simon Schmucker (1799-1873)
Felix Mendelssohn
(1809-1847)
Carl Ferdinand Wilhelm Walther (1811-1887)
Friedrich Lochner (1822-1902)
Beale F. Schmucker
Ulrich Koren
Hugo Distler
Jan Bender
Heinz Werner Zimmermann
Knut Nysted
Egil Hovland
Healey Willan
Paul Manz
Robert Wetzler
Daniel Moe
S. Drummond Wolff
Carl Schalk
Donald Busarow
Richard Hillert
Philip Gehring
Walter Pelz
Robert Hobby
Mark Sedio
David Cherwien



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